domingo, 6 de febrero de 2011

Los medios a dirario

Es sorprendente el modo en que la sociedad de todos los tiempos se las ha ingeniado para darle cada vez más y más un sentido al modo en que transmitimos un mensaje, a la manera en la que este llega, al medio por el cual se transmite. Muchos no admiten lo creativa que puede llegar a ser nuestra sociedad, siempre en busca de innovaciones, de diferentes y nuevas alternativas de progreso, de mejoría; pero ciertamente podemos poner como ejemplo la evolución de nuestros medios de comunicación a través de los años, y caer en la cuenta de que todo lo que hizo alguna vez la mano del hombre, él mismo lo ha mejorado de mil y una maneras diferentes.
Podemos empezar hablando de la comunicación en la pre- historia. ¿Quién dice que era imposible establecer un medio de comunicación a distancia en ese entonces? Las irrefutables pruebas de que los hombres de las cavernas sí podían comunicarse a distancias gracias al uso de gritos, sonidos onomatopéyicos de su uso exclusivo nos muestran lo contrario. Las pinturas rupestres son otro punto: en ellas uno puede dar cuenta y ser testigo indirecto de la revolución de la comunicación que se dice vivimos hoy en día, y admitir la genialidad del hombre con las manos, con el modo único de expresar el mensaje.
Pareciera muy poco, hasta el momento en que por fin el hombre pudo hacer uso del habla. La interacción comunicativa pudo no haber sido tan fluida al principio pero, ¿cómo explicar entonces, el hecho del nacimiento de tantos dialectos, danzas comunicativas y lenguas alrededor del mundo durante todos estos años?
La creación de los medios se dio con muchos altibajos y probablemente con bastantes problemas en años en los que el mundo comenzaba a surgir como ente social, como comunidad hablante; tantos inventos auto financiados y al principio quizá frustrados…pero nunca dejados de lado. De otro modo, a nadie se le hubiese ocurrido alguna vez detener un instante del presente en papel, como proponía la cámara fotográfica, y brindarnos el poder de guardar ese momento preciado cual poderosa máquina del tiempo hasta el día de hoy o quizá generaciones futuras.
Obviamente, la comunicación y sus medios han revolucionado y siguen, y seguirán haciéndolo con nuestras vidas; con el modo de ver el día a día. De saber que por la mañana puedo detenerme antes de tomar el bus, y leer los titulares de no uno, mas sí muchos diarios; de saber que estoy más cerca de algún familiar o amigo a través del e-mail y la bendita cámara web; de tomarme el tiempo de marcar el número de una persona para preguntarle cómo está, oír su voz…o simplemente, acomodarme en la butaca de una sala de cine y disfrutar de la última película estrenada, esa que arrasó con la taquilla.
Suena muy simple ahora. Sin embargo, no tenemos tal vez idea alguna del esfuerzo realizado en el pasado para disfrutar de los medios como ahora lo hacemos. Sacándoles provecho a diario.
Ese es el punto: Valorar lo que tenemos, valorar los medios.

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