domingo, 30 de enero de 2011

Historia del periodismo: Diarios, fotoperiodismo

Cuando estaba en el curso de Gramática inglesa en el ICPNA, tuvimos que presentar una dramatización de la actividad a la que dedicábamos más tiempo, la que era lo que más hacíamos, no necesariamente que nos gustara.
Uno de mis compañeros de clase presentó varios periódicos en los que de portada estaban fotos que él había tomado. Él, una persona mayor, trabajaba de fotógrafo free lance para diarios deportivos y de política.
Antes el ser fotógrafo o periodista era algo que debía estar bien definido, se debía tener también un trabajo estable; pero como con todo, las cosas han cambiado y ahora uno puede trabajar bien desde casa o de la calle, en este riesgoso oficio que es ser periodista.
Justamente el profesor de Introducción al periodismo nos hizo ver la clase pasada un video acerca de estos riesgos. Muchos periodistas latinoamericanos eran víctimas de persecuciones y hostigamientos por parte de las personas que en general eran funcionarios políticos, por haber publicado artículos que podían dañar la imagen de ellos, sólo por el hecho de que esa verdad publicada los hacía temblar.
Pienso mucho en mi carrera ahora que estoy en ella; pero cuando se trata de esta rama que es el periodismo, no puedo negar que tengo temor de ser víctima alguna vez de este tipo de ataques por publicar algo veraz, pero a la vez de carácter negativo para este tipo de personas. Obviamente, Ciencias de la Comunicación es una carrera riesgosa, el riesgo es inherente y nosotros que ahora estudiamos esta carrera hemos escogido también vivir con eso. Claro que esta carrera tiene muchas más ramas, pero sabemos que trabajos pueden tocarnos muchas variantes también, esto me hace pensar en cuántos periodistas renunciaron a la verdad para ganar algo más de dinero…
Con plata baila el mono, se dice muchas veces; pero a mi parecer la verdad es un compromiso que asumimos desde el momento en que elegimos la carrera. Y precisamente las cosas generalmente se ponen difíciles para “los buenos”, ¿no? Quizá aún sea temprana mi respuesta, de igual forma, aún me pregunto si quiero ser realmente una persona buena.

Evolución de los medios impresos


Personas para quienes leer es un hábito, una costumbre, una bendición; personas o grupo de personas del grupo en el cual me incluyo, no podemos imaginar cómo sería este mundo si no hubiera nada que pudiéramos leer, si no existiera ese alfabeto maravilloso que se combina de mil maneras distintas para ser nuestra herramienta de creación…
Hoy conversaba con unos amigos acerca de los últimos libros que habíamos leído. Se nos hacía difícil encontrar un gusto común para todos, debido a los diferentes estilos de lectura que tenemos; pero, al fin y al cabo, uno de nosotros tenía razón cuando decía: “Da lo mismo la revista o el website, el punto es que el dato era el mismo”. Y es verdad. Es cierto. La invención de la escritura no sólo se quedó en los móviles de metal que se usaban para los moldes de las letras, la evolución de la escritura ha llegado –y quién sabe si aún no termina de llegar-, a niveles en los que es muy posible, muy gratificante y muy beneficioso, escribir no sólo con un bolígrafo en mano, sino también de manera virtual, en el espacioso mundo de la internet.
Obviamente, para que hayamos podido llegar a esto, y hacer uso de estas herramientas fue necesaria mucha paciencia de nuestra parte. Años como el 105 a.C en que T’sai Lun inventa el papel, o de repente el 1035 en que se conoce la primera muestra de reciclaje en la historia universal, fueron los primeros pasos para crear nuevas ideas más adelante, ideas como por ejemplo: usar carbón para hacer papel y ayudar de esa manera  los invidentes; o tal vez como el crear un periódico, semanario, revista…publicaciones de todo tipo que son hoy en día fuente de trabajo para muchas personas y además fuente de información para todo tipo de clases sociales y multitudes.
La Revolución Industrial fue también un suceso que ayudó sobremanera a la creación de nuevas tecnologías para la evolución de los medios impresos, de los que ahora hacemos uso. Durante esta época, en 1680, para ser más específicos; la revolución del papel llegó hasta América por fin, creándose así la primera fábrica de papel en Culhuacan, México, a pesar de ser dirigida por españoles en sus comienzos.
Aún así, por todo, en la actualidad podemos disfrutar de diversos tipos de escritos y géneros, teniendo presente que podemos hacerlo bien en físico, o porqué no; ahora también de manera electrónica.
Esto quizá ocasione muchas discrepancias, pues se discute el valor de lo impreso, de lo escrito, de lo que se tiene en físico (papel), pero la globalización no se detiene, ni nosotros por ella. Y esto no es un asunto limitante, es parte de adaptación y supervivencia, es parte de nuestra vida…